Los pequeños expuestos a productos insecticidas en el hogar estan propensos a desarrollar enfermedades... como la leucemia, según develo un estudio publicado en la revista "Pediatrica"


          Tras revisar dieciseis  informes científicos publicados en la Biblioteca Nacional de medicina de los estados unidos, el estudio, subraya que los niños expuestos a insecticidas en sus hogares pueden tener  entre un 43  y un 47 por ciento, de mayor posiblidades de desarrollar  leucemia, que los pequeños  no expuestos a los insecticidas.    

    


          Existe una mayor preocupación entre los profesionales del sector salud por el riesgo que supone para los pequeños, una exposición continua a pequeñas dosis de productos sinteticos como son los insecticidas.


           Estos contactos se dan en  momentos de mayor riesgo, como la niñez  o la gravidez  y aunque las dosis de agente biocida son menores y deben cumplir las normativas, en realidad no pre-existe un umbral “seguro” para estos ingredientes.


          ---- No existe una exposición sin riesgo.


          Según el investigador del estudio,


          “Es importante actuar de inmediato, reduciendo la exposición de los bebés y niños a los biocidas sinteticos, principalmente los insecticidas de uso domiciliario que el estudio se relaciona con la leucemia”.



        Otros estudios, indican que la exposición a insecticidas sinteticos, sobre todo en el embarazo, tiene relación directa con cánceres sobre todo los relacionados con las hormonas, como los de próstata, de seno y  testículos, además de la leucemia.


           En Europa, se ha producido un aumento de los casos de cáncer infantil del 1,1% anual entre los años 1980 y 1999. Aunque parte de este aumento debio de darse a la mejora de los diagnósticos, la magnitud del incremento apunta que existen otros factores, como una mayor exposición a sustancias cancerígenas.


           Muchas de estas exposiciones pueden evitarse siendo conscientes y realizando sencillos cambios en nuestros hábitos.


           En cuanto a la exposición infantil a los plaguicidas, hay metodos “no químicas” sencillas para hacer de nuestra casa un lugar más seguro.




        La exposición de los pequeños a biocidas en nuestras casa se produce, además de a través de los alimentos tratados por pesticidas, como observamos en un post anterior, como es el contacto con los shampoo contra los piojos, los repelentes de mosquitos o los atomizadores de  insecticidas químicos para acabar con moscas, mosquitos y cucarachas.


         ---- Los piojos en los niños son un problema en crecimiento en los últimos años.


          ---- Aunque los procedimientos para controlarlos se han hecho cada vez más seguros (no hace mucho, las shampoo anti-piojos tenían entre sus ingredientes DDT),  la mayoría de las fórmulas actuales se basan en insecticidas organofosforados, que también tienen conllevan riesgos para la salud por su toxicidad en el sistema nervioso y como contaminantes hormonales.




         ---- El mejor metodo, aunque no la más rápido, son los aceites esenciales, en especial el aceite de Neem y lavar con vinagre de manzana. También es importante prevenir el contagio...


          ---- En cuanto a los mosquitos, los repelentes tradicionales contienen DEET, este ingrediente es un insecticida que la OMS  clasifica como “poco peligroso” a pequeñas dosis y en los usos previstos, pero no exentos de peligros, por lo que los desaconseja en niños menores de dos años y embarazadas.


          ---- Son absorbidos por la piel y pasan a la sangre y son tóxicos si se tragan, otra razón para evitarlos. Además, teniendo en cuenta la relación hallada con los cánceres de sangre en niños, es mejor si se pueden evitar.



         ---- Existen repelentes naturales alternativos, como los derivados de aceites esenciales de citronela, limón o eucaliptus en forma de pulseras y tobilleras, que son muy eficaces y suficientes, donde los mosquitos no son transmisores de enfermedades, como ocurre en algunos países.


           En cuanto a los biocidas de uso domestico, conviene reducir o eliminar su uso, y en caso de ser imprescindible, hacerlo evitando la exposición de los más pequeños, ventilando después de su uso para eliminarlos del ambiente.


          El estudio publicado, también tiene relación, aunque más débil en un 26% entre la exposición a herbicidas y la leucemia. Los niños pueden verse expuestos a los herbicidas, como el glifosato, en jardines y escuelas.

         Aunque estos lugares son zonas específicas donde se debe minimizar el uso de plaguicidas según, en realidad se siguen aplicando en horario escolar y en ocasiones, sin cumplir las medidas preventivas necesarias.


           Existen alternativas no químicas, viables salvo en casos de infestación grave. por ejemplo, está utilizando vinagre (ácido acético) para fumigar en las plazas y parques.


          Todas estas opciones son sencillas y reducen en gran medida la exposición infantil a los plaguicidas domésticos.


          ---- Es un pequeño esfuerzo que puede ayudar en gran medida a la salud de todos los habitantes de la casa