En estos tiempos muchas cosas han cambiado.


           Hay gente que visita tiendas de antigüedades y mobiliario de segunda mano para encontrar buenas oportunidades, están aquellos que recorren las calles en busca de muebles que otros tiran y ellos no pueden comprar, y también los que los buscan para restaurarlos y luego venderlos por un valor mayor.


           Todos tienen algo en común, son muebles usados y hay aspectos que conviene considerar antes de quedártelos



      1.-  Descartar mobiliario de firmas baratas


           Antes de recoger de la calle o adquirir muebles en una tienda segunda mano, es mejor comprobar que éstos no pertenecen a grandes y conocidas cadenas de almacenes en donde se venden muebles a bajo precio y que tienen fama de durar muy poco.


           La razón es simple, si son para tu uso personal ya sabes que tienen los días contados, y si son para vender es probable que te cueste mucho hacerlo o que obtengas muy poco dinero por la pieza en cuestión.



    2.-  Transportar los muebles de la forma adecuada


           Siempre que encuentres o compres un mueble usado, es mejor protegerlo con una sábana o frazada y subirlo a un vehículo para transportarlo al sitio deseado para evitar su deterioro.


      3.- Visualizar el futuro del objeto


           Una primera impresión podría ser suficiente para descartar su compra; sin embargo, en ocasiones es conveniente ir más allá y preveer cómo podría quedar el mueble cambiando su color, tapizado o algunos herrajes, siempre y cuando no suponga mucho esfuerzo y dinero.



    4.- Revisar el mueble


           Algunos aspectos deben ser considerados antes de comprar un mueble usado, de lo contrario luego de repararlo podría terminar saliendo muy caro o tanto como uno nuevo.


          Ten en cuenta:


           la calidad de la construcción, si es de madera maciza, si es enchapado, si tiene las juntas machihembradas, si las juntas o uniones están clavadas o pegadas, si es robusto, examina los cojines para comprobar que la espuma no se desgrana y está en buenas condiciones.


      5.-  Descartar muebles con plagas y orina


           Si un mueble huele a orina de gato o tienes sospechas de que podría tener chinches, pulgas u otros bichos similares, es mejor dejarlo pasar y buscar otro.


           El olor a orina difícilmente puedas quitarlo del mueble luego de que se haya impregnado, y en cuanto a las plagas... tu casa entera podría resultar infestada.



     6.-  Hacer cálculos y preguntarse si es necesario


           Antes de terminar tu compra verifica que realmente te sale a cuenta adquirir la pieza. Si tienes que arreglarla, alquilar un transporte para llevarla y dedicarle tiempo para realizar mejoras, quizá no sea tan buen negocio como piensas.


           Por otra parte, asegúrate de que no lo compras por capricho sino que realmente le sacarás utilidad.




      7.-  Descansar el séptimo día


            Sí, es el último de los mandamientos de la compra de muebles usados.


           Antes de embarcarte en el tema, piensa bien si vale la pena todo el esfuerzo que puede implicar la restauración y reparación de muebles usados ya sea que luego los re-vendas o te los quedes para ti.


           Comprar muebles usados es una forma de ahorrar dinero, siempre y cuando cumplas estos mandamientos al momento de comprarlos.


           Ahora bien,


          ---- ¿cuáles son los muebles que conviene comprar en una tienda segunda mano?


          ---- Echa un vistazo a este artículo para averiguarlo: