Clasificación de plagas por importancia Las plagas varían de acuerdo a la región, estación del año y periodo de almacenamiento.


      En base al daño que ocasionan se han agrupado en especies primarias, secundarias y terciarias.


          Estas últimas se multiplican en granos y productos en avanzado deterioro causado por otros insectos o microorganismos.


          Por su importancia en el inicio de los daños se describen a continuación las primarias y secundarias.   



          Especies primarias.


          Se caracterizan por atacar a granos que no han sufrido daño. Son las más importantes durante el almacenamiento y mueren cuando sus fuentes de alimentación se agotan o las poblaciones alcanzan altos niveles.


      Los daños generalmente comienzan en campo, por lo que el manejo debe iniciar antes del almacenamiento.


          En este grupo se encuentran el gorgojo del maíz, el barrenador grande del grano  y la palomilla de los granos como las más importantes.



          Daños directos.


      A nivel mundial se han registrado pérdidas del orden del 10 %, ocasionadas por insectos-plaga de productos almacenados.


          Los principales efectos tras la alimentación de los insectos son la pérdida de peso, pérdida de capacidad germinativa (daños a embriones), bajo valor nutritivo, mal olor, y un amento en el contenido de ácidos grasos, que en conjunto con el ácido úrico causan la acidez de los granos (rancidez). Daños indirectos.


      Con la actividad metabólica de los insectos se crean condiciones de humedad y temperatura bajo las que se desarrollan otras especies de insectos, mismas que contribuyen a elevar aún más la temperatura y humedad, hasta generar condiciones para la proliferación de hongos.


          La presencia de moho resulta atractivo como alimento para algunos insectos como el escarabajo plano del grano, el escarabajo herrumbroso del grano y el escarabajo extranjero del grano.


           Identificación de especies Cuando se trata de prevenir o controlar la presencia de estos insectos, el primer paso es su identificación.


          La correcta identificación de la especie permite hacer más eficiente la prevención y control, pues cada especie tiene biología, requerimientos de humedad y temperatura específicos




         Monitoreo


          La mejor forma de prevenir infestaciones en la masa de granos es el monitoreo.


          Esta herramienta debe incluir la dinámica de población, así como los cambios de temperatura y humedad relativa.


          El objetivo del muestreo continuo es precisamente detectar en que momento la población de insectos-plaga puede incrementarse por el efecto de estas dos variables.


          Si esta práctica se realiza de forma correcta, seremos capaces de detectar cuando una plaga ha llegado a su umbral económico, e implementar las estrategias de control que aseguren bajar poblaciones con la menor inversión y sin mermas en grano almacenado.


          Diversas investigaciones tienen como objetivo el desarrollo de metodologías de muestreo que obedezcan la biología particular de cada plaga.


          La técnica más prometedora continuamente refinada, es el monitoreo de poblaciones con feromonas de insectos y / o atrayentes alimenticios.


          Además de trampas pegajosas conteniendo hormonas, existen herramientas como probadores de granos, puntas de bala, puntas de prueba de vacío, pantallas y tamices, para el registro del número y aumento de la población de insectos-plaga.



          Control físico


          La tierra de diatomeas es una forma de control físico.


          Cuando los insectos-plaga entran en contacto con este polvo sufren deshidratación y mueren. Debido a que su efecto es la desecación, la eficacia se reduce cuándo se incrementa la humedad relativa.


          Aplicaciones de este producto en granos secos después de la cosecha ha mostrado los mejores resultados.


          Almacenar el grano por debajo de los 15 °C retarda el desarrollo y reproducción del mayor número de plagas. Así también, a más de 35 °C se elimina a muchos insectos plaga.


          La gran mayoría de los insectos en granos almacenados no pueden vivir con menos de 10 % de humedad, siendo un 14 % o más de humedad, especialmente adecuado para la actividad y reproducción de insectos-plaga.



          Control biológico


          Como especie prometedora para el control biológico se tiene al nemátodo que ha mostrado una alta eficacia en el control de larvas de es un hongo que puede ser usado exitosamente para el control de insectos de granos almacenados particularmente en el control donde ha demostrado una reducción de estas plagas hasta por 5 meses.



          Control químico


          La fosfina es uno de los materiales más utilizados, puede ser aplicada por inyección y por vía fosfuro de aluminio o fosfuro de magnesio,  estos últimos son sólidos que reaccionan con la humedad de la atmósfera para producir gas fosfina (sustancia activa que actúa como plaguicida).


          La utilización de fosfuro de aluminio no debe hacerse si la temperatura es inferior a 5 °C o si el contenido de humedad es inferior al 10 %. Cuando los insectos se exponen a estos gases por suficiente tiempo todas las etapas del desarrollo (huevecillos, larvas, crisálidas y adultos) mueren.


          Cuando los gases son aplicados a mayores dosis de las recomendadas pueden dañar la germinación de los granos (almacenados como semilla). La fumigación debe ocurrir en un compartimiento que pueda ser sellado firmemente.


          La fosfina puede causar la corrosión de algunos metales (cobre, bronce, plata y oro) a altas temperaturas y humedad, por lo que se deben tomar precauciones si dentro del almacén se tienen motores eléctricos, cableado y sistemas electrónicos.


          Son diversos los productos utilizados para prevenir o erradicar insectos plagan en instalaciones y en granos infestados. El correcto uso de los productos debe considerar la oportunidad, la dosis y la rotación de grupos toxicológicos, a fin de obtener la mejor eficacia.